Postureo


Por Marta, corresponsal en Madrid

Lo confieso. Yo también postureo. Sí, formo parte de una asociación de amantes del craft con los pies sobre la tierra, donde todas somos autocríticas con nuestro trabajo, donde nos conocemos y nos reconocemos sin “filtros”, donde siempre estamos creciendo, donde hay amigas que cuando lean esto me van a decir: “¿cómo?”. Y, sin embargo, a veces, yo también postureo. Sí, me encanta la moda, las tendencias, el bonitísimo …el mint, ya no porque como dice Ruth es el color del año pasado, ¿será por eso que postureo?. No lo sé, pero hoy he venido ante vosotras para confesar “YO TAMBIÉN POSTUREO” (ahora es el momento en que todas decís “te queremos Marta”).

Y, el año pasado, postureé de lo lindo. Sí, amigas, el año pasado por fín conseguí que me regalaran dos cosas IM-PRES-CIN-DI-BLES de mi wish list que esperaban impacientes a entrar en mi armario desde el año pasado. Y hoy, confieso, que era puro postureo.

hunter y kanken

Así que aquí me presento para contaros mi experiencia y confesar si, realmente, mereció la pena o todo era un espejismo fruto de las horas en Instagram.

De mi mochila Kanken, qué puedo decir; la adoro, desde que me la regalaron no me la he quitado de los hombros ni un momento. Todo lo que dicen de ellas, y más, es cierto, son amplias, ergonómicas, ligeras, con gran capacidad (yo para los viajes cortos ni me planteo llevarme una maleta) y, claro que sí, con ese diseño nórdico que tanto nos gusta.

kanken

Pero sí, la elección del color fue totalmente ¡¡¡fruto del postureo!!!!. Y una que no veía más que blogs y blogs con sus mochilas amarillas en el campo, entre las florecillas, en la city con sus gafas de pasta, todo tan moderno, todo tan soft, y todo ¡tan cochino! Si la vais a usar tanto como yo, no os recomiendo para nada un color claro. Así que ahora me tendré que comprar otra en black and graphite o en frost green (Marta, por favor, ¡deja de posturear!).

Mi segunda gran adquisición fueron unas botas Hunter altas. Hunter es #piurlof. Sí, lo es, ohhhh sí, lo es… es amor y… ¡bastante incómodas!

hunter

Yo no soy altísima, pero tampoco soy bajita y las botas no me resultan del todo cómodas. Al andar el borde de las botas roza con la parte de atrás de la rodilla y no es que hagan daño ni nada de eso, pero es raro. Pero no es eso lo que más me molesta, para mí lo peor es que cuando estoy sentada e intento cruzar las piernas la hebilla me hace daño. Así que no sé cómo ponerme, cruzo las piernas, las descruzo, las pongo juntas, las inclino, lo vuelvo a intentar, cruce a derecha, cruce a izquierda y… nada, no son cómodas cuando estás sentada. Así que tengo que deciros que también me las compré por puro postureo. ¿Eso quiere decir que si supiera lo que sé ahora no me las compraría? ¡Estáis locas!  Son unas Hunter, me encantan y sólo siento que, en mi regreso a Madrid, no las puedo usar tanto como las hubiera usado este invierno en Asturias 😉

Así que me confieso, en el fondo, a ratos, yo también postureo. ¿Y vosotras?

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