Creer en ti


creer bysandracupcakesPor Sandra

Me gusta la cocina, así, en general. No puedo evitarlo. Creo que siempre me gustó. Veía a mis padres, a mi abuela o a mi tía cocinando y me moría de ganas de echarles una mano. Aprendí mirando, oliendo, recordando, apuntando en una libreta.

También me gusta comer y probar de todo. Adoro el pan y todas las masas que existen. El chocolate me gusta, aunque cada vez como menos dulces. Las verduras me parecen maravillosas, y los arroces, los pescados…disfruto con todo. Cocino para mi familia. A veces somos cuatro gatos y otras 25 en una m esa gigante. A veces lentejas y a veces jabalí con patatinos. Los postres también suelen correr de mi cuenta. Cocino normal. Nada del otro jueves, aunque las malas lenguas dicen que tengo buena mano y buen gusto para decorar los platos.

Si tuviera dinero en abundancia, crearía mi propia empresa de catering. Mi pasión es la repostería; será que veía a mi padre hacernos las tartas de cumpleaños, los churros de Año Nuevo o los frixuelos de alguna merienda y eso me marcó para siempre. Él sí que tenía mano. Pero no me comparo con nadie. Hay muchísimas reposteras maravillosas en éste país. Muchas tienen blogs, escriben libros, abren sus propios obradores…Yo no, porque ni he estudiado en ninguna academia ni tengo títulos oficiales. Soy autodidacta, mis conocimientos son aprendidos en casa o leyendo libros. Tengo muchas recetas propias que me funcionan siempre y que son el resultado de muchas pruebas y errores garrafales.

Creo en lo que hago. Preparo una tarta, le hago fotos, las publico. Sin más. No tengo más aspiraciones que enseñar lo que hago. No necesito, ni quiero, 200 “me gusta” en Facebook, ni otros tantos comentarios en el blog. No busco notoriedad porque no la necesito. Me basto y me sobro para saber que lo que cocino es lo más natural posible, está bueno, bien presentado y gusta a quien se lo come.

creer bysandracupcakesMe siento muy orgullosa cuando algún amigo piensa en mí para su tarta de cumpleaños o la mesa dulce de su boda. Tampoco sabría decir que no, la verdad, así que no tienen más que decírmelo y ya la tenemos liada.

¿Tan difícil es entender que no es necesario competir en todo? Que no hace falta ser el mejor, ni el único, ni que todo el mundo te conozca y te adore cual dios de las tartas, por ejemplo…

Ser artesano es mucho más que copiar un patrón de una revista, comprar diferentes telas y vender las faldas en Etsy o en mercadillos de diseño. Ser artesano es más que comprar piezas sueltas a los chinos, juntarlas tu en casa y cobrar 25 euros por algo que no vale más de 3 eurillos. Un artesano, al igual que hago yo en la cocina, le echa horas al diseño, busca los materiales, se equivoca y vuelve a empezar.

A mi también me gustan las cosas bonitas, diseñar en la tableta y crear con las manos, aprender de los demás. Creo en la buena fe de las personas que me rodean y en la gente auténtica que se da sin más pretensión que ser ellos mismos.

Creo en mí y en lo que hago. No me comparo con nadie. Soy autodidacta y perfeccionista, pero, sobre todo, una persona normal.

Y tú, ¿crees en ti?

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